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El encubrimiento continúa: La verdad sobre Bill Gates, Microsoft y Jeffrey Epstein

Si bien han comenzado a aparecer más revelaciones sobre la relación entre Bill Gates y Jeffrey Epstein tras el anuncio de divorcio de Gates, la fuerte evidencia que apunta su relación en décadas anteriores al 2011 continúa siendo encubierta por los medios, y no necesariamente para proteger a Bill, sino que para proteger a Microsoft.

A comienzos de mayo, el anuncio de que Bill y Melinda Gates se divorciarían luego de veintisiete años de matrimonio, sacudió a quienes glorifican y a quienes aborrecen a la poderosa pareja “filantrópica”. 

Menos de una semana después del anuncio inicial del divorcio, el 7 de mayo, el Daily Beast  informó que supuestamente Melinda Gates había estado “profundamente preocupada” por la relación de Bill Gates con el traficante sexual de niños y activo de inteligencia Jeffrey Epstein. La noticia dice que Melinda fue la razón principal por la cual su esposo decidió distanciarse de Epstein alrededor del 2014 debido a su incomodidad con él luego de que ambos lo conocieran en el 2013. Esa reunión no reportada anteriormente tomó lugar en la mansión de Epstein en el Upper East Side de Nueva York.

El Daily Beast también reveló que el detalle del divorcio de los Gates fue decidido varias semanas antes del anuncio oficial. Luego, el 9 de mayo el Wall Street Journal publicó un artículo que señalaba que los planes del divorcio vienen de mucho antes, ya que Melinda Gates habría consultado a abogados especialistas de divorcios en el 2019. Al parecer, la consulta se realizó después de que los detalles de Bill Gates y Jeffrey Epstein hubieran ganado una considerable atención de los medios de comunicación, incluyendo al New York Times.

Mientras que los medios principales de comunicación están de acuerdo con que Jeffrey Epstein fue un factor probable en la separación recientemente anunciada de los Gates, estos mismos medios se niegan a cubrir la magnitud real de la relación de Bill Gates y Jeffrey Epstein. De hecho, la historia principal sostiene que los vínculos de Gates con Epstein empezaron el 2011, a pesar de la evidencia que indica que su relación comenzó décadas antes.

Esta negativa generalizada a informar de forma honesta sobre los vínculos de Gates y Epstein es debido, probablemente, al rol importante de Gates en los eventos actuales, tanto en términos de políticas sanitarias globales que se relacionan con el COVID-19 y a su papel de promotor principal y fundador de “soluciones” tecnocráticas controversiales para un montón de problemas sociales. Sin embargo, lo que es más probable es que el origen de la relación entre Gates y Epstein antes del 2011 es mucho más escandalosa de lo que transcurrió después, y eso podría tener mayores implicaciones no solo para Gates, sino que para Microsoft como empresa y para algunos de sus ex altos ejecutivos.

 Este particular encubrimiento es parte de una obvia tendencia de los medios principales de comunicación de ignorar la clara influencia que Epstein y algunos miembros de la familia Maxwell ejercieron, y continuarán ejerciendo, en Silicon Valley. De hecho, todos los individuos que fundaron a los gigantes de la tecnología, tales como Google, LinkedIn, Facebook, Microsoft, Tesla, y Amazon, tienen vínculos con Jeffrey Epstein, unos más cercanos que otros. 

Esta investigación está adaptada de mi próximo libro One Nation Under Blackmail, que será lanzado a principios del próximo año e incluirá una mayor investigación sobre los vínculos de Epstein con el Sillicon Valley, la academia científica y agencias de inteligencia.

El Misterio de Evening Standard

Quizás en el 2001 se publicó el artículo más importante jamás escrito sobre Jeffrey Epstein. El artículo, que se enfoca principalmente en la relación de Ghislaine Maxwell y Epstein con el príncipe Andrew, se publicó el 22 de enero de 2001 en el periodico Evening Standard de Londres. El artículo, que fue escrito por Nigel Rosser, nunca fue retirado y se publicó mucho antes del primer arresto de Epstein y el inicio de su notoriedad pública. Sin embargo, desde entonces se ha eliminado del sitio web del Evening Standard y ahora solo se puede encontrar en las bases de datos profesionales de periódicos. Hice un PDF sobre ese artículo y muchos otros más relacionados con Epstein que fueron borrados disponibles de manera pública en octubre de 2019.

También se puede acceder al artículo desde aquí: Descargar 

Las esenciales declaraciones hechas en el artículo aclaran por qué fue removido de la Internet, aparentemente a raíz del primer arresto de Epstein en Florida. Rosser introduce a Epstein como un “promotor inmobiliario y financiero inmensamente poderoso de Nueva York”, un guiño al pasado de Epstein en el mercado inmobiliario de Nueva York. Luego en el artículo, él indica que Epstein “una vez dijo que trabajó para la CIA, aunque ahora lo niega”, lo que puede ser una de las varias razones probables de por las que el artículo fue eliminado del Internet mucho antes del segundo arresto de Epstein en el 2019.

La mayor parte del artículo indica la cercanía de Epstein y Maxwell con el príncipe Andrew e indica que ambos ejercieron una influencia considerable sobre el príncipe, en gran parte debido al rol de Maxwell como “solucionador social”. También, señala que Maxwell “manipuló” al príncipe y que “todo el asunto de Andrew probablemente se esté haciendo para Epstein”.

Sin embargo, una línea se destaca como la primera pista principal que desmitifica el verdadero origen de la relación de Gates y Epstein. Poco después de que Rosser presentara a Epstein en el artículo, él indica que Epstein “ha ganado muchos millones con sus vínculos comerciales con gente como Bill Gates, Donald Trump y Leslie Wexner, el multimillonario de Ohio, cuya confianza maneja”.

Las relaciones de Wexner y Trump con Epstein antes del 2001 son muy conocidas y datan respectivamente de los años 1985 y 1987, aunque los medios tradicionales siguen informando que Gates y Epstein se conocieron el año 2011 y se han negado a seguir las pistas establecidas por Nigel Rosser. Estoy personalmente al tanto de esta retención de información hasta cierto punto, ya que un reportero de la BBC me contactó para que le diera detalles sobre el artículo del Evening Standard del 2001, y yo accedí a dárselos. Hasta la fecha, la BBC nunca ha informado los contenidos del artículo. En particular, este medio ha recibido por muchos años un financiamiento millonario de la Fundación de Bill y Melinda Gates.

No solo está el hecho de que el artículo de Rosser nunca se retractó, sino que en ese momento ni Gates, Trump o Wexner cuestionaron las declaraciones hechas en él, las cuales se publicaron mucho antes que Epstein se hiciera conocido. Además, dado que en ese momento a Gates se le nombra junto a dos asociados de Epstein (Donald Trump y Leslie Wexner) se podría decir que los vínculos de Gates con Epstein antes del 2001 eran lo suficientemente considerables para justificar su mención junto a estos dos hombres.    

Además del artículo de Evening Standard, existe evidencia de Maria Farmer, una víctima de Epstein que fue empleada de Epstein y Maxwell de 1995 a 1996, que recordó haber escuchado a Epstein mencionar a Bill Gates de tal manera que implicaba que eran amigos cercanos y que le dio la impresión de que el cofundador de Microsoft podría visitar pronto una de las residencias de Epstein.  

Microsoft, McKinley e Isabel Maxwell

Más allá de estas dos piezas claves de evidencia, también está el hecho de que antes del artículo del Evening Standard, Gates ya tenía una conexión documentada con un negocio dirigido por la hermana de Ghislaine Maxwell, en el cual Ghislaine tenía una participación financiera, lo que puede ofrecer una pista a la naturaleza de los “vínculos comerciales” a los que alude Nigel Rosser. Asimismo, la rara naturaleza de la relación de Gates con Isabel Maxwell, quien tiene vínculos con el escándalo del software de espionaje PROMIS y con la inteligencia israelí, está documentada en un artículo de The Guardian del año 2000.

Las hermanas gemelas Christine e Isabel Maxwell, junto a sus respectivos esposos, crearon el grupo McKinley en enero de 1992. Christine e Isabel habían trabajado juntas para la compañía fantasma Information on Demand usada por su padre, Robert Maxwell, para vender entre bastidores el software PROMIS al gobierno de Estados Unidos. Luego de la muerte de su padre, las gemelas “unir fuerzas y reconstruir” y vieron en McKinley “una oportunidad de recrear un poco el legado de su padre”. 

No obstante, el Grupo McKinley, no solo era una empresa de Isabel, Christine y de sus esposos, ya que Ghislaine Maxwell también tiene un “importante interés” en la empresa, según un artículo de Sunday Times publicado en noviembre del 2000. El mismo artículo indicó que Ghislaine, durante la década de los 90 había “estado construyendo discretamente un imperio empresarial igual de oscuro que el de su padre” y que “ella es tan hermética que llega al punto de la paranoia y que sus asuntos comerciales son profundamente misteriosos”. Ella eligió “describirse como una “operadora de Internet”” durante este periodo, aunque “su oficina en Manhattan se rehúsa incluso a confirmar el nombre o la naturaleza de su negocio”.

Ghislaine Maxwell posando con sus hermanos, incluyendo a las hermanas gemelas Isabel y Christine en 2019 en Londres.

En otro artículo que se publicó en The Scotsman en el 2001, se indica por separado que Ghislaine “es extremadamente hermética con sus asuntos y se describe así misma como una operadora de Internet”. No está claro que tan involucrada estaba Ghislaine en los asuntos del Grupo McKinley. Sin embargo, durante este periodo, ella estuvo involucrada junto a Jeffrey Epstein en una operación de chantaje sexual vinculada a la inteligencia, y hubo una considerable superposición de sus finanzas, como lo indican informes de prensa de aquel periodo de tiempo y posteriores.

McKinley creó lo que hoy se conoce como el Directorio de Internet Magellan, que se recuerda como el “primer sitio en publicar reseñas extensas y ratings de sitios web”. El enfoque de “contenido de valor agregado” de Magellan atrajo a un gran número de empresas grandes, lo que resultó en “alianzas mayores” con AT&T, Time-Warner, IBM, Netcom y Microsoft Network (MSN) que fueron negociadas por Isabel Maxwell. La mayor alianza de Microsoft y McKinley fue en el 1995, cuando Microsoft anunció que Magellan impulsaría la opción de búsqueda para el servicio MSN de la empresa.   

La fortuna de McKinley sufrió una caída, porque sus esfuerzos de convertir su motor de búsqueda en uno de uso público fallaron, lo que inició un enfrentamiento entre Christine Maxwell contra el entonces esposo de Isabel que también provocó que prácticamente la empresa quedara por debajo de los demás líderes en el mercado. Como resultado, McKinley perdió la ventana para una segunda oferta pública inicial y siguió rezagado en la adición de ingresos publicitarios a su modelo comercial. Excite, que luego fue comprada por AskJeeves, finalmente compró al Grupo McKinley y a Magellan por 1.2 millones de acciones de Excite en 1996, que luego fue avaluada en US $18 millones. Se dijo que fue Isabel la que hizo posible el trato con el CEO de Excite de ese momento, George Bell, que declaró que ella sola rescató la compra de McKinley. 

A pesar del mediocre fin de McKinley, las gemelas Maxwell y otros accionistas de la empresa, entre ellos Ghislaine Maxwell, no solo obtuvieron un pago multimillonario del trato, sino que también forjaron conexiones cercanas con los grandes apostadores de Silicon Valley. No está claro si el dinero que recibió Ghislaine de la venta fue usado para posteriormente promover la operación de chantaje sexual que estaba llevando a cabo junto a Jeffrey Epstein.

Luego de la venta de McKinley/Magellan, los visibles vínculos de Christine e Isabel Maxwell con la inteligencia de EE.UU. e Israel crecieron considerablemente. Los lazos de Isabel con Microsoft también persistieron luego de la venta del Grupo McKinley. Llegó a ser presidenta de la empresa tecnológica israelí CommTouch, que su financiamiento estaba vinculado a individuos y grupos involucrados en el acontecimiento de espionaje nuclear de Jonathan Pollar. CommTouch, “un oscuro desarrollador de software” fundado en 1991 por ex oficiales militares israelíes, que se enfoca en la “venta, mantenimiento y servicio de productos de software de clientes de correo electrónico independientes para mainframe y computadores personales”. La empresa específicamente cortejó a Isabel porque ella era hija del “súper espía” israelí Robert Maxwell. Isabel tuvo razones similares para unirse a la empresa y le dijo a Haaretzque liderar la empresa le daba la oportunidad para continuar la participación de su padre en Israel”.      

De todas las alianzas y asociaciones que Isabel negoció durante sus primeros años en CommTouch, fueron sus tratos con los cofundadores de Microsoft, Bill Gates y Paul Allen, los que pusieron a CommTouch “en el mapa”. Sin embargo, los confundadores de Microsoft hicieron mucho más que poner a CommTouch “en el mapa”, ya que prácticamente intervinieron para prevenir el colapso de su oferta pública inicial, un destino que no mucho antes le había sucedido a la anterior empresa de Isabel Maxwell, el Grupo McKinley. De hecho, CommTouch siguió rechazando su oferta pública inicial hasta que una gran inversión de firmas vinculadas al cofundador de Microsoft, Paul Allen, se anunció en julio de l999  

Las inversiones de Vulcan y Go2Net de Allen resultaron en un salto en “el interés en la venta de acciones y en CommTouch, que hasta ahora es un oscuro desarrollador de software”, según un informe de Bloomberg, y también inflaron los precios de sus acciones inmediatamente antes de su salida de la bolsa. El dinero de las empresas vinculadas a Allen fue usado específicamente para “expandir las ventas, el marketing y construir presencia en mercados internacionales”. La decisión de Allen de invertir en CommTouch pareciera ser rara desde un punto de vista financiero, dado que la compañía nunca había obtenido alguna ganancia y tuvo una pérdida de US $4 millones el año anterior. Sin embargo, gracias a la inversión oportuna de Allen y su aparente coordinación con las repetidas demoras de la empresa en su OPI, CommTouch estaba valorada en US $230 millones cuando salió a la bolsa, en contraposición a una valoración de US $150 millones apenas unas semanas antes de la inversión de Allen.   

Paul Allen y Nicole Junkermann en la Gala de Cine contra el Sida en Cannes, Francia. Fuente: Vocal Media

No está exactamente claro porque Paul Allen llegó a rescatar la OPI de CommTouch y lo que esperaba ganar con esta inversión. Sin embargo, vale la pena indicar que Allen después se volvió uno de los miembros de una comunidad en línea de elite creada en 2004 llamada A Small World, cuyos miembros también incluyen a Jeffrey Epstein y a figuras vinculadas a él, tales como Lynn Forester de Rothschild y Naomi Campbell, también Petrina Khashoggi, la hija de Adnan Khashoggi, ex cliente de Epstein. El accionista más grande de A Small World fue Harvey Weinstein, el ahora deshonrado magnate de los medios que era compañero de negocios de Epstein y que ahora fue a condenado por violación y abuso sexual. Durante el mismo periodo de tiempo, Paul Allen fue fotografiado junto a la asociada de Epstein, Nicole Junkerman, ella era un activo de inteligencia.   

A menos de 3 meses de la inversión de Allen en CommTouch en octubre de 1999, la empresa anunció que había llegado a un acuerdo importante con Microsoft mediante el cual “Microsoft utilizará el servicio de CommTouch Custom MailTm para proporcionar soluciones de correo electrónico de marca privada basadas en la web para socios selectos de MSN y mercados internacionales”. Además, según el acuerdo, “CommTouch proporcionará el Servicio de MSN Messenger y Microsoft Passport a sus clientes mientras se basa en su experiencia en Windows NT al financiar las futuras tecnologías de mensajería MSN”. “Esperamos mejorar nuestra relación con Microsoft al integrar otros de sus productos de última generación”, dijo Gideon Mantel de CommTouch en el momento del anuncio público del acuerdo.

En diciembre de 1999, Microsoft anunció que invertiría $20 millones en CommTouch con la compra del 4,7% de sus acciones. El anuncio aumentó los precios de las acciones de CommTouch de US $11,63 por acción a US $49,13 en solo unas horas. Parte de ese trato había sido finalizado por Richard Sorkin, un director de CommTouch recientemente designado. Sorkin acababa de convertirse en multimillonario tras la venta de Zip2, la primera empresa de Elon Musk, en donde Sorkin había sido CEO.

Además, parece que Bill Gates, en ese entonces, director de Microsoft, hizo una inversión personal en CommTouch a solicitud de Isabel Maxwell. En un artículo de octubre de 2000 publicado en the Guardian, Isabel “bromea sobre convencer a Bill Gates para que haga una inversión personal” en CommTouch en algún momento de este periodo.

Luego, el artículo de the Guardian señala de una manera extraña un tema con respecto a Maxwell y a Bill Gates:

“Con un acento sureño falso, [Isabel] ronronea: “Él tiene que gastar US $375 millones  al año para mantener su estado libre de impuestos, ¿por qué no me permitir ayudarlo?”. Ella estalla en carcajadas”.  

Dado que los individuos ricos como Gates no pueden tener “un estado libre de impuestos” y que este artículo se publicó poco después de la creación de la Fundación Bill y Melinda Gates, los dichos de Isabel indican que fue el Fideicomiso de la Fundación de Bill y Melinda Gates, que maneja los activos patrimoniales de la fundación, que hizo una gran inversión in CommTouch.

Además, vale la pena destacar la extraña manera en que Isabel describe sus relaciones con Gates (“ronroneando” en un acento sureño falso) y describe sus interacciones con él de una forma que no se encuentra en ninguna de las numerosas entrevistas de una gran variedad de temas. Este raro comportamiento se puede relacionar a las interacciones previas de Isabel con Gates y/o la misteriosa relación entre Gates y Epstein durante este tiempo.

Isabel Maxwell como Presidenta de CommTouch

Después del 2000, los negocios y la influencia de CommTouch se expandieron rápidamente, con Isabel Maxwell posteriomente acreditando inversiones de Microsoft, lideradas por Gates y Paul Allen para la buena fortuna y el éxito de la empresa para entrar al mercado de Estados Unidos. Maxwell, como lo dijo en el libro Fastlliances del 2002, indicó que Microsoft veía a CommTouch como una “red de distribución”, y agregó “que la su inversión en nosotros nos puso en el mapa. Nos otorgó una credibilidad instantánea, validó nuestra tecnología y el servicio en el mercado”. Ya para esta época, los vínculos de Microsoft con CommTouch se habían profundizado con nuevas asociaciones, incluyendo al alojamiento de Microsoft Exchange por parte de CommTouch.

Aunque Isabel Maxwell pudo asegurar inversiones lucrativas y alianzas para CommTouch y vio que sus productos se integraron a los componentes claves de software y hardware que Microsoft y otros gigantes de la industria tecnológica producen y venden, ella no logró mejorar la grave situación financiera de la empresa, con CommTouch teniendo una pérdida de US $4.4 millones en 1998 y pérdidas similares en la década de los 2000, con un total de US $24 millones en el año 2000 (sólo un año después de la gran inversión de parte de Microsoft, Paul Allen y Gates). Las pérdidas de dinero continuaron incluso cuando Isabel se fue de la empresa y se volvió presidenta emérita en el 2001. Para el 2006, la empresa tenía una deuda de más de US $170 millones. Isabel Maxwell dejó su cargo en CommTouch en el 2001, pero por años retuvo una gran cantidad de sus acciones  valoradas en US $9.5 millones durante esa época. Hoy, Isabell Maxwell es, entre otras cosas, una “pionera tecnológica” en el Foro Económico Mundial.      

Epstein, Edge y Nathan Myhrvold

Otro indicador de la relación entre Epstein y Gates antes del 2001 son los cálidos vínculos con Nathan Myhrvold, que se unió a Microsoft en la década de los 80 y llegó a ser el primer director de tecnología de la compañía en 1996. En ese tiempo, Myhrvold fue uno de los asesores más cercanos a Gates, si es que no, el más cercano, y coescribió su libro de 1996 The Road Ahead, el cual buscó explicar cómo las tecnologías emergentes impactarían la vida en los años y décadas venideras.  

En diciembre, el mismo año que él se convirtió en director de tecnología de Microsoft, Myhrvold viajó en el avión de Epstein desde Kentucky a Nueva Jersey, y nuevamente en enero de 1997 desde Nueva Jersey a Florida. Los acompañantes de Myhrvold en estos vuelos incluyen a Alan Dershowitz y “GM”, posiblemente Ghislaine Maxwell. Vale la pena tener en cuenta que es el mismo periodo de tiempo cuando Gates tuvo una relación documentada con la hermana de Ghislaine, Isabel.  

Además, durante la década de los 90, Myhrvold viajó con Epstein por Rusia junto Esther Dyson, una consultora de tecnología digital que ha sido llamada la “mujer más influyente en todo el mundo informático”. Actualmente, Esther tiene vínculos cercanos con Google y también con la empresa que realiza pruebas de ADN 23andme y es miembro y colaboradora de agenda del Foro Económico Mundial. Luego, ella indicó que esa reunión con Epstein fue planeada por Myhrvold. En base a la información que Dyson subió a sus redes sociales, pareciera ser que la reunión fue en el año 1998. Una foto muestra a Dyson junto a Epstein, con una marca de tiempo que indica la fecha del 28 de abril de 1998, posando junto a Pavel Oleynikov, que parece ser que fue empleado de la Central Federal Nuclear de Rusia. En esa foto, están parados al frente de la casa del difunto Andrei Sakharov, el científico nuclear y disidente, que se le acusa de tener vínculos con la inteligencia de EE. UU. Sakharov y su esposa, Yelena Bonner, eran adherentes a causas sionistas

Las fotos se tomaron en Sarov, donde está ubicada la Central Nuclear Federal de Rusia. Ese mismo día se tomó otra foto que muestra a Epstein dentro de un salón de clases lleno de adolescente. Aparentemente, según la marca de tiempo, también se encontraría en Sarov.

Otra imagen de Dyson, que no tiene una marca de tiempo visible pero con texto que indica que la foto fue tomada “en Microsoft Rusia en Moscú” en abril de 1998 y muestra Nathan Myhrvold. Después, el texto de Dyson dice: “esto fue el inicio de un viaje de tres semanas en donde Nathan y una variedad de parásitos (incluido un guardaespaldas) exploraron el estado de la ciencia post Unión Soviética. Pareciera ser que Epstein es uno de estos parásitos dadas las fotografías, fechas y el propósito descrito del viaje.

Pareciera ser que Myhrvold y Epstein tienen más en común que un interés en avances científicos rusos. Cuando Myhrvold salió de Microsoft para convertirse en cofundador de Intellectual Ventures, Vanity Fair informó que ellos habían recibido a Epstein en la oficina de la firma con “chicas jóvenes” que parecían ser “modelos rusas”. Una fuente cercana a Myhrvold y citada por Vanity Fair dijo que Myhrvold habló abiertamente sobre pedir prestado el jet privado de Epstein y quedarse en sus casas de Florida y Nueva York. Vanity Fair también indicó que Myhrvold había sido acusado de tener sexo con menores que fueron facilitadas por Epstein, por nada menos que el profesor de derecho de Harvard Alan Dershowitz, que fue acusado por el mismo crimen y previamente habia volado con Myhrvold en el jet privado de Epstein.

Además, una ex colega de Myhrvold en Microsoft desarrolló después sus propios vínculos con Epstein. Linda Stone, quien se unió a Microsoft en 1993 y trabajo bajo dirección directa de Myhrvold, eventualmente se volvió vicepresidenta de Microsoft. Ella le presentó a Epstein a Joi Ito del Laboratorio de Medios del MIT después del primer arresto de Epstein. “Él tiene un pasado corrompido, pero Linda me asegura que es asombroso”, dijo Ito más tarde en un email para tres miembros del personal del MIT. En el famoso pequeño libro negro de Epstein, hay muchos números de teléfono de Stone, y su contacto de emergencia aparece como Kelly Bovino, ex modelo y presunta coconspiradora de Epstein. Luego del arresto de Epstein en el 2019, se supo que Epstein le había “ordenado” a Bill Gates que donará US $2 millones al laboratorio de MIT en 2014. Presuntamente, Epstein también aseguró una donación de US $5 millones de Leon Black para el laboratorio. Ito fue obligado a renunciar a su puesto de director del laboratorio poco después del arresto de Epstein en el 2019.

Nathan Myhrvold, Linda Stone, Joi Ito, Esther Dyson y Bill Gates fueron miembros de la comunidad de la Fundación Edge (sitio web: edge.org), a la par con muchos íconos de Sillicon Valley. Edge, que se describe como una organización exclusiva de intelectuales que “redefinen quienes y qué somos”, fue creada por John Brockman, un autodescrito “empresario cultural”. Brockman es muy conocido por sus profundos vínculos con el mundo del arte a fines de los 60 y es un destacado agente literario, aunque se sabe menos de sus múltiples “consultorías de gestión” para el Pentágono y la Casa Blanca durante ese periodo de tiempo. Edge, que The Guardian  lo llamó el “sitio web más inteligente del mundo”, es un simposio en línea exclusivo afiliado a lo que Brockman denomina “la Tercera Cultura”. Pareciera que Epstein ya estaba involucrado con Brockman en 1995, cuando le ayudó a financiar y rescatar un proyecto de un libro en dificultades.

Sin embargo, Edge es mucho más que un sitio web. Por décadas, también fue un instrumento para traer ejecutivos tecnológicos científicos que eran a menudo clientes de Brockman y financistas de Wall Street a través de su evento Millionaires Dinner, hecho por primera vez en 1985. En 1999, este evento se renombró como Billionaires Dinner, y Epstein se involucró intimante en estos asuntos y con la propia Fundación Edge. Epstein fue fotografiado asistiendo a muchos de estos eventos con Sarah Kellen, la asistenta en jefe de Ghislaine Maxwell, y coconspiradora de chantaje sexual y tráfico sexual infantil dirigido por Maxwell y Epstein.  

Nathan Myhrvold, Microsoft y Jeffrey Epstein en el evento Billionaires’ Dinner
Fuente:  https://www.edge.org/igd/1200

Desde 2001 a 2017, Epstein financió US $638.000 de un total de US $857.000 recaudados por Edge. Durante este periodo, hubo muchos años donde Epstein era el único donante. Epstein dejó de darles dinero en 2015, que fue el mismo año donde Edge descontinuó el evento anual de Billionaires Dinner. Además, el único premio que Edge ha entregado, el Edge of Computation Price de US $100.000, le fue otorgado en el 2005 a David Deutch, pionero informático, el cual fue completamente financiado  por Epstein. Un año antes de empezar a donar grandes sumas de dinero a Edge, Epstein creó la Fundación Jeffrey Epstein IV para “financiar y apoyar la ciencia de vanguardia en todo el mundo”.

Después del escándalo de Epstein, algunos asistentes regulares de Billionaires’ Dinner, a veces llamado la cena anual de Edge, se han referido al evento como una “operación de influencia”. Si uno sigue el curso del dinero, pareciera ser que fue una gran operación que benefició en gran parte a un hombre, Jeffrey Epstein y a toda su red. La evidencia apunta hacia Myhrvold y Gates siendo parte de esa red, incluso antes que incrementara la intervención de Epstein en Edge de forma importante.

Una historia de dos Bills  

Vale la pena explorar los vínculos entre los esfuerzos “filantrópicos” de Bill Gates y Bill Clinton a principios de los 2000, dados los particulares lazos de Epstein y Ghislaine con la Fundación Clinton y la Iniciativa Global Clinton durante ese periodo de tiempo. Según el ex agente de inteligencia israelí Ari Ben-Menashe, Bill Clinton fue el foco central de la operación de chantaje sexual de Epstein en la década de 1990, una declaración que se respalda por el testimonio de la víctima de Epstein y la íntima participación de este último con personas cercanas al ex presidente en ese momento.

Bill Gates en la Conferencia de la Casa Blanca sobre la Nueva Economía en el 2000     Fuente: LA Times

A pesar de las tensiones que surgieron por la búsqueda del monopolio de Microsoft por parte de la administración Clinton a finales de la década de 1990, la relación entre Gates y Clinton retornó en abril de 2000, cuando Gates asistió a la “Conferencia sobre la Nueva Economía” de la Casa Blanca. Además de Gates, entre los asistentes estuvo Lynn Forester (ahora Lady de Rothschild), una cercana asociada de Epstein, y el entonces secretario del Tesoro Larry Summers, a quien también se le ha criticado por sus vínculos con Epstein. Otro que estuvo en la conferencia fue el jefe de gabinete de la oficina oval, Thomas “Mack” McLarty cuyo ayudante especial Mark Middleton estuvo al menos tres veces en la Casa Blanca durante el mandato de Clinton. Middleton fue despedido después de que se revelaran informes de prensa que detallaban sus vínculos con donaciones ilegales ligadas a gobiernos extranjeros que se habían realizado en la campaña de reelección de Clinton en 1996. Otro participante de la conferencia fue Janet Yellen, actual Secretaria del Tesoro de Biden.

Gates habló en un panel de conferencias llamado “Cerrando la brecha mundial: salud, educación y tecnología”. Allí argumentó cómo el mapeo del genoma humano daría lugar a una nueva era de avances tecnológicos y discutió la necesidad de ofrecer acceso a Internet a todos con el objetivo de cerrar la brecha digital y así permitir que tome forma la “nueva” economía basada en Internet. En ese momento, Gates financiaba una empresa, junto con el multimillonario de American Telecom, Craig McCaw, que esperaba establecer un monopolio global de proveedores de servicio de Internet a través de una red de satélites de órbita baja. Esa empresa, Teledisc, cerró entre 2002 y 2003 y se le atribuye el mérito de ser la inspiración para Starlink de Elon Musk. 

Bill Clinton y Bill Gates ingresaron al mundo de la filantropía casi al mismo tiempo gracias al lanzamiento de la Fundación Bill y Melinda Gates en el año 2000 y la Fundación Clinton en 2001. No solo eso, sino que Wired describió a las dos fundaciones como “a la vanguardia de una nueva era en filantropía, en la que las decisiones, a menudo denominadas inversiones, se toman con la estratégica precisión que se exige a las empresas y al gobierno, y luego se monitorean de forma minuciosa para medir su éxito”.

Sin embargo, otros medios de comunicación, como el Huffington Post, cuestionaron que estas fundaciones se dedicaran a la “filantropía” y afirmaron que llamarlas así estaba provocando “la rápida deconstrucción del término aceptado”. Además, el Huffington Post también señaló que la Iniciativa Global Clinton (parte de la Fundación Clinton), la Fundación Gates y algunas organizaciones similares “van en dirección de difuminar los límites entre la filantropía, las empresas y las organizaciones sin fines de lucro”. Además, se indicó que este modelo de “filantropía” se promueve por el Foro Económico Mundial y el Instituto Milken. También vale la pena señalar que varios vehículos “filantrópicos” de Epstein también se crearon justo cuando comenzaba esta nueva era.

Michael Milken, el destacado “rey de los bonos basura” de Wall Street, fundó el Instituto Milken y fue acusado de 98 cargos de crimen organizado y de fraude con títulos de valores en 1989. Cumplió poco tiempo en prisión y finalmente Donald Trump lo indultó. Milken cometió sus crímenes mientras trabajaba junto a Leon Black y Ron Perelman  en el banco de inversiones Drexel Burnham Lambert antes de su escandaloso colapso. Black estaba estrechamente vinculado con Epstein, incluso cuando Epstein administraba su fundación “filantrópica” durante varios años, y cuando recibió su primer arresto. Perelman fue un importante donante de Clinton en su recaudación de fondos de 1995, para aquel entonces, Epstein asesoraba al ex presidente y sus empresas ofrecieron puestos de trabajo a Webster Hubbell y Monica Lewinsky, después de sus respectivos escándalos en la administración Clinton. Al igual que Gates, Milken ha transformado su reputación de crueldad en el mundo empresarial en la de un “destacado filántropo”. Gran parte de su “filantropía” beneficia al ejército israelí y a los asentamientos ilegales de Israel en la Palestina ocupada.

Años después de crear sus fundaciones, Gates y Clinton discutieron cómo se han “unido durante mucho tiempo gracias a su misión en común” de normalizar este nuevo modelo de filantropía. Gates habló con Wired en 2013 acerca de “sus incursiones en regiones en desarrollo” y “menciona las estrechas asociaciones entre sus organizaciones”. En esa entrevista Gates reveló que conoció a Clinton antes de que se convirtiera en presidente y dijo: “Lo conocí antes de que fuera presidente, lo conocí cuando era presidente y ahora lo conozco que no es presidente”.

En esa entrevista también confirmó que después de dejar la Casa Blanca buscó enfocarse en dos cosas específicas. La primera es la Iniciativa Clinton de Acceso a la Salud (CHAI, por sus siglas en inglés), que según él existe “en gran parte gracias a la financiación de la Fundación Gates”, y la segunda es la Iniciativa Global Clinton (IGC) “dondo yo trato de construir una red global de personas que hagan sus propias cosas”.

La Iniciativa Clinton de Acceso a la Salud recibió por primera vez una donación de US $11 millones de la Fundación Gates en 2009. Durante los últimos 12 años, la Fundación Gates ha donado más de US $497 millones a CHAI. Esta última organización se fundó inicialmente en 2002 con la misión de abordar el problema del VIH/SIDA a nivel mundial a través de “sólidas relaciones gubernamentales” y de “abordar las ineficiencias del mercado”. Sin embargo, las grandes donaciones de la Fundación Gates comenzaron poco después de la expansión de CHAI hacia el diagnóstico y tratamiento de la malaria. Particularmente, en 2011, Tachi Yamada, ex presidente del programa de Salud Global de la Fundación Gates, se unió al consejo de CHAI junto con Chelsea Clinton.

Bill Gates y Bill Clinton en la Iniciativa Global Clinton en 2010

Con respecto a la IGC, los abogados defensores de Epstein argumentaron en la corte en 2007 que su cliente había sido “parte del grupo original que diseñó la Iniciativa Global Clinton”, la que se presentó por primera vez en 2005. Los abogados de Epstein describieron la IGC como un proyecto que “reúne a una comunidad de líderes globales para diseñar e implementar soluciones innovadoras para algunos de los problemas más urgentes del mundo”. La Fundación Gates le dio a la IGC un total de US $2.5 millones entre 2012 y 2013, además de sus donaciones masivas a la CHAI, y US $35 millones adicionales a la propia Fundación Clinton. Aparte de las donaciones de la Fundación Gates, Microsoft ha estado estrechamente involucrado en otros proyectos “filantrópicos” que han sido respaldados por Clinton.

Además de estos vínculos, Hillary Clinton formó una asociación entre Clinton y la Fundación Gates en 2014 como parte de su iniciativa Sin Techos. Esa asociación buscaba “recopilar y analizar datos sobre el estado de la participación de mujeres y niñas en todo el mundo” e involucró a las dos fundaciones que trabajaban “con socios tecnológicos líderes para recopilar y compilar estos datos”. Según el New York Timesmeses antes de que se anunciara la asociación, Gates y Epstein se reunieron para cenar y conversaron sobre la Fundación Gates y la filantropía. Durante la fallida candidatura de Hillary Clinton a la presidencia en 2016, tanto Bill como Melinda Gates estaban en su corta lista como posibles opciones a la vicepresidencia.

Además, Epstein intentó involucrarse directamente en la Fundación Gates, como se ve reflejado en sus esfuerzos para convencer a la Fundación Gates de que se asociara con JP Morgan en un “fondo benéfico de salud global” multimillonario lo que habría resultado en costosos honorarios para Epstein, quien estaba muy involucrado con Morgan en ese momento. Aunque ese fondo nunca se materializó, Epstein y Gates sí hablaron sobre la participación del primero en los esfuerzos filantrópicos del mismo Gates. Algunos de estos contactos no fueron informados por los principales medios de prensa hasta después del anuncio de divorcio de Bill y Melinda Gates. Sin embargo, como se mencionó, se sabía que Epstein había ordenado a Gates que donara al menos a una organización: US $2 millones al MIT Media Lab.

Las recientes revelaciones sobre las reuniones de Gates y Epstein que tuvieron lugar entre 2013 y 2014 han resaltado aún más la importancia que aparentemente tenía Epstein en el mundo de la “filantropía” multimillonaria, además Gates, según se dice, habría afirmado que Epstein era su “boleto” para ganar un Premio Nobel. Sin embargo, los medios noruegos informaron en octubre de 2020 que ambos se habían reunido con el presidente del Comité Nobel, lo que no logró causar sensación en los medios internacionales en ese momento. Vale la pena preguntarse si Epstein logró organizar tales reuniones con otras personas que también codiciaban los Premios Nobel y si alguna de ellas recibió alguno posteriormente. Si hubiera tenido tales conexiones, es poco probable que sólo las hubiera usado una vez, en el caso de Bill Gates, dada la inmensidad de su red, particularmente en los mundos de la tecnología y la ciencia.

El año 2013 también es cuando Bill y Melinda Gates se reunieron con Epstein en su residencia de Nueva York, después de lo cual supuestamente Melinda comenzó a pedirle a su futuro ex esposo que se alejara de ese hombre. Si bien la razón declarada de esto, a raíz del anuncio de divorcio de los Gates, fue que Melinda se desanimó por el pasado y personalidad de Epstein, también podría tener una probable relación con otras preocupaciones sobre la reputación de Melinda y de la fundación en la que comparte su nombre.

De hecho, 2013 también fue el año en que el ingeniero de sistemas de la mansión de Gates, Rick Allen Jones, comenzó a ser investigado por la policía de Seattle por su colección de pornografía y violación infantil, que contenía más de seis mil imágenes y videos. A pesar de la gravedad de su crimen, según medios locales, cuando Jones fue arrestado en la mansión Gates, no fue encarcelado, sino que simplemente se le ordenó “mantenerse alejado de los niños”. Desde la perspectiva de Melinda, este escándalo, combinado con la creciente asociación de su ex esposo con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein, puede haber representado una amenaza para la reputación de la Fundación Bill y Melinda Gates, mucho antes del arresto de Epstein en 2019.

Igualmente, 2013 fue el año en que los Maxwell se involucraron en la Fundación Clinton. Ese año, el Proyecto TerraMar de Ghislaine Maxwell, que apoyó de forma oficial los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en relación a los océanos del mundo, destinó US $1.25 millones a la Iniciativa Global Clinton como parte de un esfuerzo para formar una Alianza Oceánica Sostenible. TerraMar cerró poco después del arresto de Epstein en 2019.

Isabel Maxwell y Al Seckel en la reunión anual de 2011 del Foro Económico Mundial

En particular, el proyecto TerraMar de Ghislaine fue en muchos sentidos el sucesor de la fallida Blue World Alliance de Isabel Maxwell, que, al parecer, también se centró en los océanos del mundo. La Blue World Alliance fue creada por Isabel y su ahora fallecido esposo Al Seckel, quien había organizado una “conferencia científica” en la isla de Epstein. La Blue World Alliance también se denominó Fundación GlobalSolver y Xavier Malina, el hijo de Christine Maxwell, figuraba como vínculo entre GlobalSolver y la Fundación Clinton. Anteriormente, él fue pasante de Clinton en la Iniciativa Global Clinton.

Posteriormente, Malina trabajó en la administración de Obama de la Oficina Personal de la Casa Blanca y ahora trabaja para Google. También vale la pena señalar que durante este mismo periodo, el hijo de Isabel Maxwell, Alexander Djerassi, fue jefe de gabinete de la Oficina de Asuntos del Cercano Oriente en el Departamento de Estado dirigido por Hillary Clinton.

La ciencia de Gates y la ciencia de Epstein 

Si bien la Fundación Gates y la Fundación Clinton se mezclaron, además del hecho que esta última tenía vínculos con Epstein y Maxwell, también parece que Epstein tenía influencia significativa sobre dos de los asesores científicos más destacados de Bill Gates durante los últimos quince años: Melanie Walker y Boris Nikolic.

Una captura de pantalla de una presentación de 2019 que hizo Melanie Walker para la Fundación Rockefeller, de la cual es miembro. Fuente: YouTube

Melanie Walker, en la actualidad una célebre neurocirujana, conoció a Jeffrey Epstein en 1992 poco después de que se graduara de la universidad, cuando él le ofreció un trabajo como modelo en Victoria ‘s Secret. A menudo, Epstein y sus cómplices hacían ofertas de este tipo cuando reclutaban mujeres para su actividad y no está claro si ella realmente trabajó como modelo para la empresa de Leslie Wexner. Luego, ella se hospedó en un edificio de apartamentos de Nueva York asociado con las operaciones de tráfico de Epstein cuando visitaba tal ciudad, pero no está claro cuánto tiempo permaneció allí o en otras de sus propiedades. Después de graduarse de la escuela de medicina en 1998, ella se convirtió en asesora científica de Epstein por al menos un año. En 1999, se había acercado tanto al Príncipe Andrew que asistió a una celebración de cumpleaños en el Castillo de Windsor organizada por la Reina junto con Epstein y Ghislaine Maxwell. Durante este periodo, Melanie aparece en los registros de vuelo de Epstein con su nombre de nacimiento, Melanie Starnes, aunque está escrito como “Starves”.

La estrecha relación entre el Príncipe Andrew y Melanie Walker fue objeto de escrutinio después de que la ex ama de llaves de Epstein de la propiedad de Zorro Ranch, Deidre Stratton, declarara en una entrevista que al Príncipe se le había “dado” una “hermosa joven neurocirujana” mientras él se hospedaba en la propiedad de Nuevo México de Epstein. Dado que un solo neurocirujano estaba cerca del Príncipe Andrew y era parte del entorno de Epstein en ese momento, parece bastante probable que esta mujer “regalada” fuera Melanie Walker. Según Stratton, Andrew “hizo compañía” a esta mujer durante tres días. El acuerdo fue organizado por Epstein, quien no se encontraba en la propiedad en ese momento. El tiempo exacto de la estadía es incierto, pero probablemente tuvo lugar entre 1999 y 2001.

Stratton dijo lo siguiente sobre la estadía:

“En ese momento Jeffrey tenía esto, supuestamente ella era una neurocirujana bastante joven, hermosa, joven y brillante, y se quedó en la casa con él… En un momento compartimos todos estos tés y podías elegir los tés que quisieras y me pidió que buscara uno que pusiera a Andrew más excitado.

Supongo que ella entendió que su trabajo era entretenerlo porque supongo, el miedo, no lo sé; el temor sería que Andrew dijera: “No, realmente no la encontré tan atractiva” … Le diría eso a Jeffrey y ella estaría acorralada.

Supongo que otra teoría es que Jeffrey probablemente lo tenía claro y ella sabía cuál sería, debería ser, su trabajo, para hacer felices a estas personas… El sexo era en todo lo que pensaban. Quiero decir, estoy segura de que a Jeffrey le gustaría tener idealmente tres masajes al día”.

Un tiempo después, Walker se mudó a Seattle y comenzó a vivir con el entonces ejecutivo de Microsoft, Steven Sinofsky, quien ahora se desempeña como socio del directorio de la empresa de capital de riesgo Andreesen Horowitz. Esta empresa financiaba de forma considerable a Carbyne911, la iniciativa previa al delito vinculada a la inteligencia de Israel financiada por Epstein y su socio cercano, el ex primer ministro de Israel Ehud Barak, así como a otra empresa de tecnología también vinculada a la inteligencia israelí y dirigida por Barak, llamada Toka. Recientemente, Toka ganó contratos con los gobiernos de Moldavia, Nigeria y Ghana a través del Banco Mundial, donde actualmente Melanie Walker es una directora y ex asesora especial de su presidente. No está claro cuándo y bajo qué circunstancias Walker conoció a Sinofsky.

Después de mudarse a Seattle para trabajar con Sinofsky y luego de un breve periodo como “practicante en el mundo del desarrollo” en China con la Organización Mundial de la Salud, Walker fue contratada como funcionaria superior de programas por la Fundación Bill y Melinda Gates en 2006. Dado que la característica principal del currículum de Walker era haber sido asesora científica de otro adinerado “filántropo”, Jeffrey Epstein, su contratación por la Fundación Gates para ejercer este rol fundamental resalta aún más el cómo Bill Gates, por lo menos, sabía quién era Epstein y también sabía lo suficiente sobre sus intereses e inversiones científicas como para querer contratar a Walker. Walker pasó a ser subdirectora de Desarrollo Global y subdirectora de Iniciativas Especiales en la fundación. Según la Fundación Rockefeller, de la que ella es parte, Walker luego asesoró a Gates sobre cuestiones relacionadas con la neurotecnología y la ciencia del cerebro para la empresa secreta bgC3 que Gates registró originalmente como un think tank bajo el nombre de Carillon Holdings. Según los impuestos federales, las áreas de enfoque de bgC3 eran “servicios científicos y tecnológicos”, “análisis e investigación industrial”, y “diseño y desarrollo de hardware y software informáticos”.

Durante su tiempo en la Fundación Gates, Walker presentó a Boris Nikolic, asesor científico de Gates, a Epstein. En la actualidad, Melanie Walker es la copresidenta del Consejo sobre el Futuro Global sobre Neurotecnología y Ciencias del Cerebro del Foro Económico Mundial, y anteriormente había sido nombrada Líder Mundial Joven del FEM. Ella también es asesora de la OMS, que está estrechamente vinculada a la “filantropía” de Bill Gates.

En el FEM, Walker escribió un artículo en 2016 titulado  “Healthcare in 2030: Goodbye Hospital, Hello Home-spital”, en el que se analiza cómo los dispositivos portátiles, las interfaces cerebro-máquina y los “medicamentos robóticos inyectables/para tragar serán la normativa para el 2030. Años antes del COVID-19 y los esfuerzos inspirados en el Gran Reinicio para cambiar la atención médica de esta manera, Walker escribió que si bien el escenario distópico que estaba describiendo “suena loco… la mayoría de estas tecnologías están casi listas para su momento estelar o en desarrollo”. Por supuesto, muchas de esas tecnologías tomaron forma gracias al patrocinio de sus antiguos jefes Jeffrey Epstein y Bill Gates.

En el caso de Boris Nikolic, después de ser presentado a Epstein a través de Walker, asistió a una reunión de 2011 con Gates y Epstein donde fue fotografiado junto a James Staley, en aquel entonces un alto ejecutivo de JP Morgan y Larry Summers, exsecretario del Tesoro y un cercano socio de Epstein. Nikolic era el asesor en jefe de ciencia y tecnología de Bill Gates en ese tiempo, donde asesoraba tanto a la Fundación Gates como a la bgC3. De acuerdo a la historia principal, se supone que esta es la primera vez que Gates y Epstein se conocen. Además, esto pudo haber sido la ocasión cuando Epstein lanzó el “fondo benéfico de salud global” una asociación de la Fundación Gates y JP Morgan.

La reunión de 2011 en la mansión de Jeffrey Epstein en Manhattan a la que asistieron James E. Stanley, Larry Summers, Jeffrey Epstein, Bill Gates y Boris Nikolic.

En 2014, Nikolic “se entusiasmó” con la supuesta inclinación de Epstein por el asesoramiento financiero antes que una oferta pública para una empresa de edición de genes en la que Nikolic tenía una inversión de US $42 millones. En particular, tanto Nikolic como Epstein eran clientes del mismo grupo de banqueros en JP Morgan, además, Bloomberg posteriormente informó que Epstein ayudaba regularmente a esos banqueros a atraer nuevos clientes adinerados.

En 2016, Nikolic cofundó el capital Biomatics, que invierte en empresas relacionadas con la salud en “la convergencia de datos digitales y genómicos” que están “permitiendo el desarrollo de modelos terapéuticos, de diagnóstico y de entrega superiores”. Nikolic fundó Biomatics con Julie Sunderland, ex directora del Fondo de Inversión Estratégica de la Fundación Gates.

George Church cofundó al menos tres de las empresas financiadas por Biomatics (Qihan Biotech; eGenesis y Editas), un genetista de Harvard con estrechos vínculos con Epstein y también con fuertes lazos con Epstein, además de estar profundamente conectado con la Fundación Edge. La inversión en Biomatics en Qihan Biotech ya no figura en el sitio web de Biomatics. La empresa Qihan busca producir tejidos y órganos humanos dentro de los cerdos para trasplantarlos a las personas, mientras que eGenesis busca modificar genéticamente los órganos de los cerdos para su uso en humanos. Editas produce “medicamentos” CRISPR de edición de genes y también cuenta con la financiación de la Fundación Gates y Google Ventures.

A Church se le ha acusado de promover la eugenesia y la experimentación humana poco ética. El gran interés de Epstein en la eugenesia se hizo público después de su muerte, además, Bill Gates, así como su padre William H. Gates II, también se han relacionado con ideas y movimientos de este tipo.

Después de la muerte de Epstein en 2019, se reveló que Nikolic había sido nombrado el “albacea sucesor” de su patrimonio, lo que además señala los estrechos vínculos entre ambos a pesar de que Nikolic había informado lo contrario. Después de que se hicieran públicos los detalles del testamento de Epstein, Nikolic no firmó un formulario que indicara su voluntad de ser albacea, por lo que no desempeñó ese cargo.

El encubrimiento de Epstein continua

A pesar del cambio relativamente abrupto en los principales medios de comunicación con respecto a qué es aceptable discutir sobre la relación entre Jeffrey Epstein y Bill Gates, muchos de estos medios se niegan a reconocer gran parte de la información contenida en este informe de investigación. En particular, esto es cierto en el caso del artículo del Evening Standard y la extraña relación de Bill Gates con Isabel, la hermana de Ghislaine Maxwell, y CommTouch, la empresa que Isabel dirigía anteriormente.

La probable razón del continuo encubrimiento del verdadero alcance de los vínculos de Epstein con Gates tiene mucha más relación con la empresa Microsoft que con el propio Bill Gates. Si bien ahora se permite informar sobre vínculos que desacreditan la reputación personal de Gates, se ha omitido información que podría ligar la relación de Epstein y los Maxwell con Microsoft.

Si, como informó el Evening Standard, Epstein ganó millones con sus vínculos comerciales con Gates antes de 2001 y si los vínculos de Gates con Isabel Maxwell y la compañía israelí vinculada al espionaje, CommTouch, se hicieran de conocimiento público, el resultado podría fácilmente ser un escándalo a la par con el asunto del software PROMIS. Tal divulgación podría ser muy perjudicial para Microsoft y su socio, el Foro Económico Mundial, ya que la empresa de Gates se ha convertido en un actor clave en las iniciativas de la Cuarta Revolución Industrial del FEM que van desde la identidad digital y los pasaportes de vacunas hasta los esfuerzos para reemplazar a los trabajadores con IA.  

Es evidente que hay actores poderosos con un gran interés en mantener la historia de Epstein y Gates totalmente centrada en lo que pasó de 2011 en adelante, no necesariamente para proteger a Gates, sino que más probablemente para proteger a la propia empresa y a otros altos ejecutivos de Microsoft que parecen haber sido comprometidos por Epstein y otras personas en la misma red vinculada a la inteligencia.

Esto no es un hecho aislado, ya que se han hecho esfuerzos similares para encubrir (o crear agujeros en la memoria) los lazos de Epstein y los Maxwell con otros imperios prominentes de Silicon Valley, como los liderados por Jeff Bezos y Elon Musk. Una razón clave para esto es que la operación de chantaje de la red Epstein involucró no sólo chantaje sexual sino formas electrónicas, algo que Robert Maxwell utilizó con un gran impacto en nombre de la inteligencia israelí como parte de la operación PROMIS. Dada su naturaleza, las formas electrónicas de chantaje a través de vigilancia ilegal o el software clandestino pueden usarse para comprometer a aquellos en el poder que tienen algo que ocultar, pero no estaban dispuestos a participar en la explotación de menores, como los abusados por Epstein.

El hecho que Isabel y Christine Maxwell pudieran forjar estrechos vínculos comerciales con Microsoft después de haber sido parte de la empresa fantasma que desempeñó un papel central en el espionaje relacionado con PROMIS y después de administrar explícitamente sus empresas posteriores con la intención reconocida de “reconstruir” el trabajo y legado de su padre espía, apunta claramente a la probabilidad de que al menos algunos de los productos de Microsoft se hayan visto comprometidos de alguna manera, probablemente a través de alianzas con empresas de tecnología administradas por Maxwell. La falta de preocupación de los medios de comunicación sobre los vínculos documentados de la red Epstein con otros ex altos ejecutivos de Microsoft, como Nathan Myhrvold, Linda Stone y Steven Sinofsky, deja claro que, si bien puede ser una temporada abierta para hablar sobre la relación entre Bill Gates y Epstein, esto no se repite para la relación entre Microsoft y Epstein.

Los vínculos de Epstein y Maxwell con Silicon Valley, no sólo con Microsoft, son parte de un intento más fuerte de encubrir el sólido componente de inteligencia en el origen de las empresas más poderosas de esta zona. Se ha invertido mucho esfuerzo en crear una percepción pública de que estas empresas son entidades estrictamente privadas a pesar de sus duraderos y profundos vínculos con las agencias de inteligencia y los ejércitos de los Estados Unidos e Israel. La verdadera amplitud del escándalo de Epstein nunca será cubierta por los principales medios de comunicación porque muchos de ellos son propiedad de estos mismos oligarcas de Silicon Valley o depende de ellos para la participación de los lectores en línea.

Quizás, la razón principal por la que los orígenes militares/de inteligencia y los vínculos con la oligarquía actual de Silicon Valley nunca serán examinados de forma honesta es que esas mismas entidades ahora están trabajando a una velocidad vertiginosa para marcar el comienzo de la Cuarta Revolución Industrial que haría que la inteligencia artificial, la automatización, la vigilancia electrónica masiva y el transhumanismo sean fundamentales para la sociedad humana. Uno de los arquitectos de esta “revolución”, Klaus Schwab, dijo a principios de este año que reconstruir y mantener la confianza del público era fundamental para ese proyecto. No obstante, si la verdadera naturaleza de Silicon Valley saliera a la luz, incluidos sus vínculos significativos con el violador de niños en serie y traficante sexual Jeffrey Epstein y su red, la confianza del público se desmoronaría de forma significativa, situación que amenazaría lo que la oligarquía mundial considera un proyecto importante para su supervivencia.

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