El Silicon Valley junto con una fundación apoyada por el Foro Económico Mundial anuncian una iniciativa global para los registros de vacunas del Covid-19

Recientemente, las compañías más reconocidas de Silicon Valley, en conjunto con empresas de atención de salud, la inteligencia de EE. UU. y la Commons Project Foundation iniciaron la Iniciativa de Credenciales de Vacunación (VCI, por su sigla en inglés). La ambición de la iniciativa va más allá de las vacunas, y podría tener serias consecuencias en las libertades civiles.

El jueves, Microsoft, Oracle y la Corporación MITRE, los gigantes tecnológicos que tienen vínculos profundos con el estado de seguridad nacional de EE. UU., anunciaron su asociación con diversas empresas de atención médica para crear la Iniciativa de Credenciales de Vacunación (VCI) para avanzar en la implementación de un registro digital de vacunación contra el Covid-19.

De acuerdo a un artículo de Reuters, la VCI “pretende ayudar a la gente a codificar copias digitales de su registro de inmunización que está almacenado en una billetera digital de su elección” porque el “sistema actual (del registro de vacunación) no admite un acceso adecuado ni tampoco un intercambio de registro de vacunación verificables”.

En el sitio web de la iniciativa se indica que la VCI es una asociación público-privada “comprometida a incentivar el uso de registros digitales de vacunación en las personas” para que puedan “proteger y mejorar su salud” y “demostrar su estado de salud para un regreso seguro al trabajo, viajes, a la escuela o a su vida mientras se protege la privacidad de sus datos”. Fundamentalmente, la iniciativa fue construida en el marco de “billeteras” de vacunación digitales llamadas tarjetas sanitarias inteligentes destinadas a funcionar a través de las barreras organizacionales y jurisdiccionales” como parte de una nueva infraestructura global de registro de vacunación.

El anfitrión del sitio web de la VCI y uno de los patrocinadores clave es la Commons Project Foundation. Esa fundación, en colaboración con el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) son los que dirigen la Common Trust Network, que tiene tres metas que son análogas a las de la VCI. Las metas de la red que están enlistadas en el sitio web del WEF son (1) incentivar a las personas al promover un acceso digital a su información de salud; (2) hacer más fácil que las personas entiendan y cumplan los requerimientos del destino; y (3) ayudar a asegurar que solo sean presentados los resultados verificables de laboratorio y los registros de vacunación desde fuentes confiables para propósitos de viajes transfronterizos y comercio.

Para lograr estas metas, la Common Trust Network es impulsada por un “registro global de laboratorios confiables y fuentes de datos de vacunación” así como “formatos estándar para resultados de laboratorio y registro de vacunación, como también herramientas estándar para hacer que esos resultados y registros sean digitalmente accesible”.

Funcionamiento de la CommonPass, thecommonsproject.org

Otra asociación relacionada a la de Commons Project Foundation y el WEF es la de Commonpass, la cual es apoyada por la Fundación Rockefeller, es un esquema y una aplicación que “permitirá a las personas a acceder a sus resultados de laboratorio y a sus registros de vacunación, y dar su consentimiento para que se use esa información para validar su estado de Covid sin revelar ninguna otra información de salud personal subyacente”. Los integrantes actuales del CommonPass incluyen a JetBlue, Lufthansa, Swiss International Airlines, United Airlines, y Virgin Atlantic, que también son parte de la Common Trust Network. 

Esta coincidencia entre la asociación Commons Project Foundation/WEF y la VCI muestra que el mismo WEF está involucrado en la VCI, aunque de manera indirecta con sus colaboradores en la Commons Project Foundation. Vale la pena explorar a la misma Commons Project Foundation y a sus cofundadores, Paul Meyer y Bradley Perkins, que tienen vínculos prolongados con la Corporación RAND, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU.  y el Comité Internacional de Rescante (IRC, por su sigla en inglés), como se indica en este artículo publicado el año pasado por MintPress News. El IRC, dirigido actualmente por el protegido de Tony Blair, Davd Milliband, desarrolla un sistema de registro de vacunación para refugiados en Myanmar en cooperación con la Alianza ID2020, la cual está vinculada al patrocinador de la CommonPass, la Fundación Rockefeller, Además, la Alianza ID2020 financia a la Commons Project Foundation y también es patrocinada por Microsoft, una de las empresas importantes que están detrás de la VCI.

Dispositivos de identificación para tu salud y tu billetera 

La superposición entre registros digitales de vacunación, promovidas a través de iniciativas como la CommonPass y la VCI, y el impulso para un sistema global de identificación digital no es mera coincidencia. De hecho, el desarrollador del esquema para las tarjetas sanitarias inteligentes de la VCI en Microsoft Health, Josh C. Mande, indicó en su presentación general de ese esquema, que la identificación digital es integral para las labores del registro digital de vacunación. Se espera que a partir de ahora las tarjetas sanitarias inteligentes incluyan el nombre completo de una persona, junto con su género, fecha de nacimiento, número de celular y dirección de correo electrónico además de su información de vacunación, es posible y probable que se requiera más información personal a medida que avanza la iniciativa, dado que la VCI indica que estos identificadores sean meramente un punto de partida.

Mientras que las tarjetas sanitarias inteligentes son publicitadas como registros digitales de vacunación, el claro propósito de ellas es ser utilizadas para mucho más. Por ejemplo, la información pública sobre el esquema indica que las tarjetas sanitarias inteligentes son “bloques de construcción que pueden ser usados a través de todo el sistema de atención médica”, incluyendo el gestionar un registro completo de inmunización que va más allá de las vacunas contra el Covid-19, al compartir los datos con agencias de salud pública y comunicación con proveedores de atención médica.

Los colaboradores de la Iniciativa de Credenciales de Vacunación, vaccinationcredential.org

Los colaboradores de la Iniciativa de Credenciales de Vacunación, vaccinationcredential.org

Sin embargo, este esquema no estará limitado solo a información de salud, como ha dicho Mandel. En su presentación, él señala que las aplicaciones de las tarjetas sanitarias inteligentes podrían ser utilizadas prontamente como identificaciones en actividades comerciales, tales como arrendar un auto, por ejemplo. El esquema de la VCI utiliza el término de “billetera digital” para referirse a su registro digital de vacunación, lo que indicaría una conectividad con la actividad económica en el futuro. Los esfuerzos para conectar la identidad digital, no solo a la economía, sino que también a la información de salud, han escalado recientemente, por ejemplo, con el pilotaje de Gavi, la asociación de Vaccine Alliance (también conocida como GAVI)-Mastercard-Trust Stamp en Africa. Ese programa, implementado por primera vez en 2018, vincula a la plataforma de identidad de Trust Stamp con el Pase de Bienestar de GAVI-Mastercard, un registro digital de vacunación, y el sistema click to pay puesto en marcha con la tecnología de IA llamada NuData. Mastercard y GAVI están asociados con la Alianza ID2020, que incluye a Microsoft, miembro de la VCI.

Dada la especulación razonable de que tales plataformas utilizarían moneda digital, específicamente la cryptomoneda, para la actividad financiera, vale la pena indicar que Microsoft, miembro de la VCI, llenó una patente en el 2019, que permitiría la “actividad con el cuerpo humano”, incluyendo las ondas cerebrales y al calor corporal, para extraer (o generar) cryptomonedas. Esto, por supuesto, vincularía la biométrica a la actividad financiera, entre otras cosas.

Tal sistema, como se expone en la patente de Microsoft, probablemente requerirá la introducción de dispositivos portátiles para poder ser implementado. En particular, se han lanzado recientemente numerosos dispositivos portátiles para identidad sin contacto, pases de viaje digitales y dispositivos de pago. Algunos ejemplos incluyen a DigitalDNA, Proxy y FlyWallet. FlyWallet es particularmente notable como su último producto, Keyble, es un dispositivo portátil que combina la identidad a través de la autentificación de huella dactilar, que habilita tanto pagos sin contacto como aplicaciones de salud, como el monitoreo de signos vitales e intercambio de datos con compañías de seguros y proveedores de atención médica.    

Patrocinado por Spooks y Silicon Valley

El esquema de las tarjetas sanitarias inteligentes fue desarrollado por el equipo liderado por Josh Mandel, arquitecto jefe de Microsoft Healthcare, quien anteriormente fue el líder del ecosistema del TI de salud para Verily, anteriormente denominado Google Life Science. Actualmente, Verily está muy involucrado en el testeo del Covid-19 a lo largo de todo Estados Unidos, particularmente en California, y vincula los resultados de los receptores de los test a sus cuentas de Google. Sus demás iniciativas Covid-19 han sido duramente criticadas debido a los asuntos de privacidad todavía no resueltos, algo que también ha plagado varios de los otros esfuerzos de Verily y antes del Covid-19, incluso a los que involucran a Mandel.

De particular preocupación es que Verify, y por extensión Google, creó el Proyecto Baseline, que ha estado recolectando “información genética procesable” de participantes, con un foco en la “salud de la población” desde el año 2017. Sin embargo, durante el proceso de Covid-19, el Proyecto Baseline se ha vuelto un componente importante para las labores de testeo de Covid.19 de Verify, lo que levanta la inquietud de que Verify estaría obteniendo información del ADN de los estadounidenses con estas labores de testeo de Covid-19. Mientras que Verify no ha abordado directamente esta posibilidad, vale la pena indicar que Google que por muchos años ha estado involucrado en acumular información genómica. Por ejemplo, en 2013, se fundó Google Genomics con la meta de almacenar y analizar información de ADN en servidores de Google Cloud. Ahora conocido como Cloud Life Sciences, subsidiaria de Google, desde entonces ha estado desarrollando algoritmos IA que pueden “construir tu secuencia de genomas” e “identificar todas las mutaciones que una persona puede heredar de sus padres”.

Google también tiene vínculos cercanos con las empresas de testeo de ADN más conocidas de los Estados Unidos, tales como Ancestry.com. Ancestry, comprado recientemente por Blackstone, el gigante del capital privado, comparte información con una subsidiaria secreta de Google que usa información genómica para desarrollar terapias para alargar la vida. Además, Anne Wojcicki, esposa de Sergey Brin, cofundador de Google, es la cofundadora y CEO de la empresa que realiza pruebas de ADN 23andMe. Anne Wojcicki es también la hermana de la CEO de Youtube, que también es propiedad de Google, Susan Wojcicki.

Google y la mayoría de los patrocinadores de la CVI, Microsoft, Salesforce, Cerner, Epic, la Clinica Mayo, la Corporación Mitre, Change Healthcare, también son miembros prominentes de la Coalición de la Salud Covid-19 dirigida por Mitre. Otros miembros que son parte de la colación incluyen a In-Q-Tel de la CIA y a Palantir, la empresa de minería de datos vinculada a la CIA, y también una infinidad de empresas de atención de y registros de salud. La coalición es compatible con la ambición de Google y de empresas parecidas que han tratado de obtener acceso a una gran cantidad de datos de salud de EE.UU. con el pretexto de combatir el Covid-19.

Luego de tres días que se anunciara la creación de la VCI, Microsoft Healthcare y Verily de Google anunciaron una asociación junto con el Instituto Broad del MIT y Harvard para compartir la nube de datos de las empresas y las tecnologías de IA con una “red global de más de 168.000 colaboradores de ciencias naturales y de la salud” para acelerar la plataforma Terra. Terra originalmente fue desarrollada por el Instituto Broad y Verily y es un “ecosistema de datos abiertos” que se enfoca en investigación biomédica, específicamente en el campo del genoma del cáncer. Los datos biomédicos que Terra acumula no solo incluye a los de genética humana, también incluye imágenes médicas, señales biométricas y registros médicos electrónicos.  Google, a través de su asociación con el Pentágono, que fue anunciada en septiembre, se ha movido para utilizar el análisis de tales datos para poder “predecir el diagnostico” de enfermedades como el cáncer y el Covid-19. Los contratistas del ejército de los Estados Unidos, tales como Advanced Technology International, ha diseñado dispositivos que podrían aplicar el diagnóstico predictivo impulsado por tecnología de IA para diagnósticos de Covid-19.

Los diagnósticos predictivos del Covid-19 son también una ambición de otra compañía que patrocina a la VCI llamada Salesforce. Esta empresa es una de las tres grandes compañías que crearon COVID 360 que Bob Vanstraelen, vicepresidente ejecutivo superior de Salesforce, lo describe como una “solución completa y gratuita de tratamiento del coronavirus para pacientes y ciudadanos en riesgo” que está alojado en Salesforce Health Cloud y estaba a cargo la sucursal de Deloitte en Israel y la firma israelí de AI Diagnostic Robotics. COVID 360 utiliza la plataforma de diagnóstico clínico de Diagnostic Robotics y lo aplica al Covid-19 para que “las agencias de gobierno o previsionales” puedan identificar personas “en proximidad a un caso positivo probable de coronavirus” y autorizar el testeo de coronavirus o regímenes de tratamiento, basado en un perfil de riesgo generado por COVID 360. Diagnostic Robotics y Salesforce son miembros a la Coalición de la Salud Covid-19 dirigida por MITRE.

Marc Benioff, fundador y CEO de Salesforce, inclusivecapitalism.com

Marc Benioff, el fundador y CEO de Salesforce, fue vicepresidente de Oracle, que es otra empresa que patrocina a la VCI, que fue creada indirectamente desde un proyecto de la CIA con el mismo nombre. También, sus más altos ejecutivos tienen vínculos cercanos con la administración de Trump y el gobierno de Israel. Mientras que el historial pre-Salesforce de Biernoff en una empresa vinculada a la CIA como la es Oracle, sus vínculos cercanos con el Foro Económico Mundial también merecer un escrutinio mayor.

Biernoff no solo es miembro del panel de fideicomisarios del WEF, también es el presidente inaugural del Centro para la Cuarta Revolución Industrial del foro, una “revolución” que su arquitecto y fundador de WEF, Klaus Schwab, la define como una fusión de las identidades físicas, biológicas y digitales de los seres humanos. Bernioff es también cofundador y dueño de la revista Time, que recientemente publicó un número completo centrado en promover la Cuarta Revolución Industrial y el Gran Restablecimiento respaldado por el WEF. 

Bernioff también es parte del Consejo para un Capitalismo Inclusivo, una colaboración entre oligarcas y el Vaticano para crear “un sistema económico mas inclusivo, confiable y sostenible” para el siglo XXI. Junto a Benioff en el consejo hay figuras muy conocidas, como Lynn Forester de Rothschild (asociado cercano de Jeff Epsteing y de los Clintons), Mark Carney (enviado especial de la Unión Europea para la Acción Climática y exgobernador del Banco de Inglaterra), y William Lauder (presidente ejecutivo de Estée Lauder, sobrino de Ronald Lauder, miembro del Mega Group) y también a los altos ejecutivos de MasterCard, Visa, Dupint, Merck, Johnson & Johnson, BP, y el Bank of America. También están presentes las cabezas de las fundaciones de Ford y Rockefeller.

Benioff y otros mencionados en este artículo son ejemplos perfectos de polinización cruzada entre grupos de oligarcas y de sus fundaciones y organizaciones asociadas y como estas redes trabajan juntas para seguir una agenda común. Si bien, el impulso para combinar la identidad digital con los registros de vacunación y activación económica, pareciera de una manera superficial, ser el esfuerzo de varias organizaciones y grupos, los mismos individuos aparecen una y otra vez, lo que apunta a un impulso coordinado no solo implementar dicho sistema, sino que se busca fabricar el consentimiento para tal sistema entre la población mundial.

Es notable el esfuerzo para fabricar consentimiento de un sistema de identificación digital que lo abarca todo, dado que hasta ahora su principal punto de venta ha sido la coerción. Nos han dicho que sin este sistema nunca podremos volver al trabajo o a la escuela, nunca más podremos viajar, ni tampoco se nos permitirá participar con normalidad en la economía. Si bien, nos han introducido dicho sistema de esta manera, es esencial señalar que la coerción es construir en parte a esta infraestructura y si se implementa, será utilizada para modificar el comportamiento humano con gran efecto, yendo aún mucho más del tema de las vacunas contra el Covid-19. 

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